He vuelto ¿Qué he estado haciendo todo este tiempo?



¿Y qué he estado haciendo todo este tiempo?

Han pasado casi seis meses desde la última vez que publiqué algo aquí.

Mi último post fue sobre lo que el MBA me estaba enseñando más allá del temario. Diez asignaturas después, intentaba poner por escrito cómo aquella experiencia estaba cambiando mi forma de pensar sobre producto, estrategia, negocio y tecnología.

Desde entonces han pasado bastantes cosas.

La primera: terminé el MBA.

Y quizá debería haber escrito sobre ello. Sobre el cierre de esa etapa, sobre lo aprendido, sobre lo que mereció la pena y lo que no. También sobre cómo estudiar un MBA siendo ingeniero de software cambia —o no— la forma en la que entiendes tu trabajo.

Pero no lo hice.

No porque haya dejado de tener cosas que contar. Más bien por todo lo contrario.

El problema de querer hacerlo todo

Tengo demasiados intereses.

Me interesa el desarrollo de software. La inteligencia artificial. El producto. El diseño. Los negocios. La inversión. Los sistemas de conocimiento. Crear cosas. Entender cómo funcionan. Desmontarlas. Volverlas a montar.

Y cuando algo me interesa, rara vez consigo quedarme en la superficie.

Así que estos meses han sido una mezcla bastante representativa de cómo funciona mi cabeza: demasiadas pestañas abiertas, demasiadas ideas y demasiado poco tiempo.

He empezado proyectos.

He abandonado algunos.

He aparcado otros.

He retomado cosas que llevaba tiempo queriendo hacer.

Y, probablemente, mientras escribo esto ya estoy pensando en alguna más.

Durante mucho tiempo he visto esa dispersión casi como un defecto. La sensación constante de que debería elegir una sola cosa, construir una única marca alrededor de ella y repetir el mensaje hasta que el algoritmo —o alguien— decidiera prestarme atención.

Pero la realidad es que no funciono así.

Nunca he funcionado así.

Y quizá ya va siendo hora de dejar de fingir lo contrario.

Terminé el MBA. Y seguí buscando más

Este año terminé el MBA.

Fue una etapa importante, pero curiosamente no sentí que llegar al final significara querer parar. Más bien ocurrió lo contrario.

Me quedaron más preguntas.

Más ganas de construir.

Más curiosidad por entender qué ocurre cuando juntas tecnología, producto, estrategia y negocio de verdad. No como disciplinas aisladas, sino como partes de un mismo sistema.

Supongo que, si tuviera que resumir qué ha cambiado en mí durante este tiempo, sería algo bastante simple: quiero más.

Más conocimiento. Más autonomía. Más capacidad para construir mis propias ideas. Más espacio para experimentar. Y más oportunidades de descubrir hasta dónde puedo llegar si dejo de limitarme a pensar en ellas.

Me compré un PC para construir

Sí, esto merece su propia sección o incluso un post dedicado.

Después de años trabajando principalmente con portátiles (y sin tener ordenador propio), me compré un PC de sobremesa. No exactamente para jugar (aunque tampoco voy a fingir que esa posibilidad no existe), sino como una máquina para mis proyectos personales y para experimentar con IA con una RTX 5070 WindForce OC SFF con 12 GB de GDDR7.

Puede parecer un detalle absurdamente específico para un post como este, pero representa bastante bien una de las decisiones que he tomado durante estos meses: quiero depender menos de imaginar y más de probar.

Ejecutar modelos.

Experimentar en local.

Romper cosas.

Construir prototipos.

Entender mejor qué está ocurriendo debajo de todas esas interfaces que prometen añadir “IA” a cualquier producto.

No quiero limitarme a consumir esta transformación desde fuera.

Quiero meter las manos.

También estoy reconstruyendo mi segundo cerebro

Otra de mis pequeñas obsesiones ha sido mi sistema personal de conocimiento.

Durante años he acumulado notas, ideas, referencias, proyectos, aprendizajes y documentos. El problema es que acumular información no significa necesariamente poder utilizarla.

Así que monté un “segundo cerebro”. Ahora estoy en pleno proceso de migrar, reorganizar y repensar prácticamente todo hacia él.

No se trata solo de tener notas bonitas o una estructura perfecta de carpetas. Lo que intento construir es una infraestructura personal que conecte mejor lo que aprendo con lo que hago.

Investigación.

Ideas.

Proyectos.

Decisiones.

Contenido.

Experimentos.

Conocimiento.

Todo forma parte del mismo sistema.

O al menos esa es la teoría.

La práctica, como siempre, incluye enlaces rotos, estructuras que parecían brillantes hace tres semanas y la sospecha permanente de que quizá estoy procrastinando de una forma extremadamente sofisticada.

00-lab

De todos los proyectos en los que estoy metido, hay uno que empieza a tomar una forma especialmente importante. Se llama 00-lab. Un AI Product Lab.

La idea es sencilla de explicar y bastante más difícil de ejecutar: construir y validar productos digitales impulsados por IA usando metodología LEAN.

No quiero que sea una colección de side projects abandonados en GitHub.

Tampoco una excusa para añadir un chatbot a cualquier cosa.

El objetivo es mucho más concreto: validar y lanzar al menos un producto basado en IA que demuestre tracción real.

Usuarios.

Uso.

Interés.

Ingresos.

Alguna señal que exista fuera de mi propia cabeza.

Empecé este camino con Paperclip, y ahora estoy entregando Meeting Cost Ticker, un producto que convierte algo tan abstracto como “el coste de una reunión” en algo visible y tangible mientras ocurre.

Y hay más ideas.

Demasiadas, evidentemente.

Pero precisamente por eso 00-lab también es un experimento sobre mí mismo: sobre mi capacidad para pasar de la idea a la validación, de la validación al producto y del producto a algo que alguien quiera utilizar.

Volví a invertir

Este año también volví a invertir.

No solo a ahorrar. A invertir de forma consciente.

Después de un tiempo con otras prioridades, retomé la construcción de mi cartera y volví a pensar seriamente en el largo plazo.

Esto también forma parte de una idea que cada vez tengo más presente: la autonomía no se construye únicamente aprendiendo más o ganando más.

También se construye creando margen.

Margen económico.

Margen temporal.

Margen para elegir.

Sigo estando muy lejos de la libertad financiera, pero he vuelto a moverme en esa dirección.

Y eso importa.

Y también cambié físicamente

Quizá este sea uno de los cambios más visibles.

Durante este tiempo también he trabajado en mí físicamente.

No como una transformación aislada del resto, sino como parte de la misma etapa.

Entrenar.

Ser más constante.

Cambiar hábitos.

Ver resultados.

Descubrir que muchas de las cosas que intelectualmente sabemos desde hace años solo empiezan a importar cuando conseguimos repetirlas durante suficiente tiempo.

No ha sido perfecto.

Nada de todo esto lo ha sido.

Pero ha habido cambio.

Y creo que necesitaba verlo.

Mil proyectos más

Por supuesto, esto no es todo.

Hay más proyectos.

Más experimentos.

Más documentos.

Más repositorios.

Más ideas que probablemente nunca lleguen a ninguna parte.

Algunas cosas todavía son demasiado tempranas para contarlas. Otras quizá no sobrevivan ni al próximo mes. Y algunas llevan tiempo creciendo silenciosamente mientras intento entender qué quiero hacer realmente con ellas.

No quiero convertir este post en una lista interminable.

Entre otras cosas porque el problema nunca ha sido que me falten cosas que hacer.

El problema ha sido encontrar tiempo para contarlas.

Crear y compartir son dos trabajos distintos

Esta es probablemente la razón principal por la que he estado tanto tiempo sin publicar.

Crear algo ya requiere tiempo.

Aprender requiere tiempo.

Trabajar requiere tiempo.

Estudiar requiere tiempo.

Investigar requiere tiempo.

Pero compartir todo eso también requiere tiempo.

Escribir un post.

Preparar una publicación.

Mantener una red social.

Pensar en formatos.

Editar.

Publicar.

Responder.

Ser constante.

Durante mucho tiempo he intentado encontrar el sistema perfecto para hacerlo todo.

Spoiler: no existe.

Y mientras intentaba descubrir cómo publicar de forma consistente, dejaba de publicar.

Así que quiero probar algo diferente.

Menos perfección.

Menos presión por convertir cada idea en “contenido”.

Menos necesidad de tener una estrategia perfecta antes de decir algo.

Y más compartir el proceso mientras ocurre.

He vuelto

No sé si conseguiré publicar todas las semanas.

Probablemente no.

Tampoco voy a prometer un calendario imposible que abandonaré dentro de dos meses.

Pero sí quiero volver a escribir.

Quiero compartir más sobre inteligencia artificial, desarrollo, producto, tecnología, sistemas de conocimiento, inversión y las cosas que voy construyendo por el camino.

Quiero documentar mejor los experimentos de 00-lab.

Quiero hablar de lo que funciona.

Y también de lo que no.

Quiero recuperar este espacio como algo más que un lugar donde publico una reflexión cada seis meses cuando consigo encontrar tres horas libres.

Porque sigo creyendo en algo que probablemente explica buena parte de todo lo anterior:

aprender es mejor cuando construyes, y construir es mejor cuando compartes.

Así que sí.

He vuelto.

Y, como siempre, tengo demasiadas cosas entre manos.

Esta vez intentaré contarlas.

🚀 Esto solo acaba de empezar

Después de meses construyendo, aprendiendo, reorganizando ideas y abriendo probablemente demasiados frentes, quiero volver a compartir más de todo este proceso.

IA, desarrollo, producto, 00-lab, sistemas de conocimiento, proyectos personales, inversión y todos esos experimentos que quizá funcionen… o quizá no.

La idea no es aparecer únicamente cuando tenga una conclusión perfecta o un proyecto terminado. Quiero documentar también el camino:

  • Lo que estoy construyendo → productos, prototipos y experimentos.
  • Lo que estoy aprendiendo → IA, tecnología, producto y negocio.
  • Lo que funciona → decisiones, herramientas y sistemas que realmente me ayudan.
  • Lo que sale mal → proyectos abandonados, hipótesis equivocadas y aprendizajes por el camino.
  • Lo que todavía estoy intentando entender → probablemente la parte más interesante.

No prometo publicar todas las semanas.

Pero sí quiero ser más constante, compartir más y dejar de esperar a tenerlo todo perfectamente resuelto antes de publicar.

He vuelto. Y esta vez quiero contar más del proceso.


💡 ¿Y tú, en qué andas metido?

Si también estás construyendo algo, aprendiendo una nueva habilidad, experimentando con IA o intentando sacar adelante demasiados proyectos a la vez, me encantaría saberlo.

Déjame un comentario y cuéntame:

¿Qué estás construyendo ahora mismo?

Y si algo de este post te ha resultado familiar, compártelo con esa persona que también vive con demasiadas pestañas abiertas. 🚀

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